La pelada no se hizo rogar. Entró al cuarto donde estaban los manes y arrancó sola, bajándoles la ropa y metiéndoselos a la boca de a uno. Se nota que no es la primera vez que se mete en un relajo así, porque los acomoda a todos sin perder el ritmo.
Entre las putas en bogota que se dejan coger de a varios, esta se queda casi sin hablar. La tienen entre los manes, le meten por donde quieren y ella sigue mamando al que queda libre. La tele queda prendida de fondo y nadie le baja el volumen.
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