La cuenta no daba y el arrendador quería su parte. La paisa le ofreció pagarle el alquiler de otra forma y el man aceptó sin pensarlo. Grabado en el cuarto, sin montar nada.
Se la culeó despacio primero, después la puso en cuatro y le metió duro. Ella iba jadeando, agarrada de la cama, mientras la grabación seguía. En un momentico él la mira de costado y sigue sin decir nada.
Una más de las putas en medellin que graban sin mirar a la cámara. La cobija ya estaba en el piso cuando terminaron.
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