La ladrona entró creyendo que la casa estaba vacía y el man la agarró con las manos en la masa. No llamó a nadie. La llevó al cuarto, le bajó la ropa y la castigó a su manera, metiéndosela por el culo con calma, como quien cobra una deuda. En la mesa de noche queda olvidado todo lo que iba a robar.
Ella aguanta agarrada del borde de la cama, la cara hundida en la almohada. De tanto en tanto voltea a mirar la puerta, por si entra alguien. No entra nadie. Él sigue dándole tieso por detrás y las ganas de robar se le van pasando con cada embestida.
Cuando él termina se queda un momento encima, recuperando el aire. Ella no dice nada, solo se acomoda el pelo despeinado y se queda mirando la pared. El video casero de colombianas xxx corta ahí, con ella todavía boca abajo.
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