La pelada se arrodilla al lado del árbol de Navidad y se mete la polla hasta el fondo. La trabaja despacio, mirando al man de frente, y él no hace nada, solo la deja hacer. Detrás de ella las luces de diciembre parpadean y se nota que es una casa de verdad, sin montar nada.
Le pone la mano en la cabeza cuando ya no aguanta y ella jadea sin sacársela. Paran un segundo, ella se acomoda el pelo y vuelve a empezar, esta vez más rápido, con la boca bien abierta. Un porno colombiano casero, con la tele prendida en otro cuarto y nadie más en la casa, y la escena corta con ella todavía ahí, agachada al lado del árbol.
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