La blanquita se arrodilla frente al man sin decir nada y se lleva la verga a la boca de una. Chupa despacio, mirándolo a los ojos, y de a poco la va metiendo más adentro hasta donde le alcanza. Se nota que tiene práctica: alterna la mano con la lengua, se sale a respirar y vuelve sin quejarse.
Está a media luz y se oyen los besos húmedos entre chupada y chupada. Se le escapa una queja y ella sonríe sin soltarla. No hay producción de por medio, solo la alcoba y la lámpara encendida, una de esas tomas caseras de colombianas xxx. Ella sigue a su ritmo, tranquila, mientras él apenas se aguanta de pie.
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